2014Colombia

LA AGONÍA DEL ELN

A pesar de su degradada situación política y armada ¿qué o quién sostienen al eln en su agonía?

Primero, el terreno. La frontera colombo-venezolana que le brinda protección en el Apure ante la vista connivente o impotente de las autoridades chavistas y la tímida prudencia del gobierno colombiano.

Segundo, el narcotráfico. Los vuelos ilegales que salen del Apure venezolano y cruzan el Caribe se han incrementado en 320 %, según el gobierno norteamericano. ¿Quién movió la cocaína hasta las 108 pistas clandestinas destruidas y los 30 aviones derribados el año pasado en suelo venezolano? ¿Quién lo hace en la actualidad? El eln, entre otros.

La minería ilegal, la extorsión y el secuestro son también fuentes económicas que le dan oxígeno auxiliar a este grupo terrorista ibero-colombiano.

Y tercero, su arraigo social en Arauca que ya aporta a sus filas la tercera generación de milicianos: sangre y territorio marcan el destino geopolítico de este departamento.

También lo mantiene con resuello la merma en el impulso operacional de las Fuerzas Militares en Arauca, en donde a pesar de un dispositivo amplio, siguen sin poder desvertebrar las cuadrillas del grupo y por el contrario, continúan sufriendo bajas.

¿Qué o quién acabará con este grupo terrorista? El siglo 21 con su tecnología, sus redes sociales, su globalización y simultáneo individualismo y los horizontes insospechados de información y consumismo que no cuentan para la fosilizada organización. La senectud de sus jefes, quienes impidieron cualquier posibilidad de renovación y supervivencia de las estructuras. Fallidos en su medio siglo de intento de tomarse el poder por la armas, no tienen a quién cederle el mando de sus exiguas huestes e insisten en considerarse los héroes de una insurgencia que nunca se hizo realidad. Y las Fuerzas Armadas del Estado, que desarticularán este grupo, cuando recobren su ímpetu.

¿Cómo terminará el eln? Los jefes que sobrevivan, terminarán como el M-19 y como algunos de sus compañeros elenos que los antecedieron en el reintegro a la sociedad que algún día quisieron someter y al gobierno que anhelaron destruir: dando entrevistas, posando de analistas, firmando contratos con el gobierno, formando parte de la corruptela oficial y payaseando con la farándula criolla.

Del eln, insisto, nunca supimos de qué nos quería “liberar”, por qué sacerdotes españoles vinieron a Colombia a asesinar colombianos y por qué insisten en no entender el error histórico en el que persisten. Sus recientes saboteos, ataque a civiles y asesinato de soldados y policías, son su sangriento lloriqueo para no quedar afuera de las gabelas que el gobierno negocia en La Habana.

COTA: El circo tiene sus giros y sorpresas y la humillación futbolera del Brasil pasará cuenta de cobro a los políticos de turno.

JOHN MARULANDA

COLUMNISTA

Fuente: El Colombiano